Diseñando un logotipo con el estilo que pediría El Principito

Para ilustrar cómo diseñé el logotipo de este artículo me basé en el ejemplo del cuento “El Principito”. Al fin y al cabo, un objeto se puede explicar por sus cualidades obvias, pero también por las que no lo son. Aquí dejo un fragmento del cual sólo quiero indicar que nos debemos fijar en la petición del principito al aviador y cual es la solución a la que llegan.

Para realizar la propuesta no fui tan radical en la ejecución como el aviador, ni el cliente tan esquivo en sus respuestas como El Principito. En una entrevista (briefing) debíamos identificar el grupo de clientes potenciales, la ubicación del negocio, qué estilo sería el apropiado, colores corporativos, motivos que se pudieran incluir, etc. El cliente -localizado en Londres- y yo decidímos que las premisas serían: estilo elegante y algo formal, colores de la bandera autonómica y alusión al estilo arquitectónico Canario; y tipo de letra cursiva (script) en el nombre. ¿Se podría definir o dibujar un patio Canario mostrando sólo la entrada? ¿Porqué no? Al fin y al cabo se habla de regalos dibujando sólo un paquete con un lazo, aunque la sorpresa está en el interior. ¿Se podría decir que es un restaurante sin mostrar nada más que la palabra RESTAURANT? Sin problema, los aromas, el estilo, la carta en la entrada, decoración y demás realizan la función.


En resumen: diseñar un logotipo suele implicar originalidad, evitar obviedades y buscar la esencia o idea (más variaciones cromáticas pulsando sobre este texto).