Aunque no es la primera vez que uso la cámara Sony NEX VG-10, pero sí lo es para el micro Movo PM10, que ha cumplido de sobra las expectativas conectado a un smartphone (Motorola Moto G LTE) en modo avión; esto último para evitar interrupciones durante la grabación.
Ante la previsión de grabar este vídeo con mucho ruido ambiente, aproveché a registrar las pistas de audio con este mododelo de micro, utilizando el programa gratuito Smart Voice Recorder del Google Play Store; aunque igualmente podría haber realizado esa grabación con un iPhone, con la aplicación gratuita de iTunes, Voice Record Pro 7, que tal vez ofrece algo más de calidad de sonido. Y la edición no comportó ningún problema, pues Sony Vegas Pro 13 es un editor de vídeo multipistas que nos permite insertar pistas, observando muy bien los picos de sonido; e incluir objetos interesantes, como son las capas imágenes con trasnparencia png a fin de hacer interesantes los grafismos.
Ciertamente hay planos que aparecen movidos por no haber utilizado un trípode en la mayoría de las tomas, y otros levemente desenfocados porque en determinadas condiciones lumínicas el enfoque automático no es del todo preciso. En cuanto al sonido, una vez normalizado tiene una calidad semiprofesional aceptable, aunque las pinzas metálicas son un poco endebles y tal vez podríamos apostar por una colocación adherida como en el siguiente vídeo con un modelo Lavalier.








Y si optáramos por el diseño estético, ¿nos ayudaría más? tal vez llegáramos a mostrar cosas bonitas, pero posiblemente su utilidad no sería suficiente como para simplificar nuestras tareas cotidianas. ¿Haríamos el ridículo? en muchos casos sí, porque solamente demostraríamos todo el tiempo y dinero que somos capaces de gastar de manera inútil, premiando la estupidez de alguien que se quiere hace llamar diseñador, inventor o ingeniero. Os sugiero que sigáis 

Kurt Wenner nació en Ann Harbor, Michigan (EE.UU.) y creció en Santa Bárbara (California). Asistió a la Escuela de Diseño y Centro de Arte de Rhode Island y al Centro de Arte antes de trabajar para la NASA como avanzado ilustrador científico del espacio. En 1982, Wenner dejó la NASA por Italia, para seguir su amor por la el arte clásico. Viviendo en Roma estudió a los grandes maestros, y su inclinación artística lo llevó hacia el arte figurativo neoclásico que le ayudó a desarrollar su particular estilo.